Esta semana, del miércoles 29 de abril al domingo 3 de mayo tendremos la película francesa “Una hija en Tokio” del dirigida por Guillaume Senez, es un delicado drama aclamado por la crítica que explora la paternidad, la ausencia y las estrictas leyes de custodia en Japón. Protagonizada por Romain Duris, la película destaca por su contención emocional, evitando el melodrama fácil y enfocándose en la lucha silenciosa de un padre por reconectar con su hija. Un relato humano y cercano que habla de la paternidad, la esperanza y la importancia de no renunciar a quienes amamos.
Una hija en Tokio se estrena en España cuando el Código Civil japonés está a punto de incluir la custodia compartida para padres divorciados. Sucederá el próximo 1 de abril, tras un agrio y complejo debate social. Sin entrar en detalles, aunque aportando alguna pista para intuir el contexto, la película narra el caso de un padre, un francés afincado en Japón, que desde hace años tiene prohibido cualquier contacto con su hija....
Estamos en Tokio, de noche, y vemos a Jerome, un francés, al volante de un taxi en esa ciudad. No está perdido, y habla japonés a la perfección. Jerome es un buen tipo; le vemos atento, servicial, ayudando a la gente. También nos enteramos de que pronto regresará a Francia. En ese momento se produce un giro en la historia: se interesa por una chiquilla con muletas a la que debe llevar al colegio. No piensen mal; enseguida descubrimos que Jerome se separó de su mujer, japonesa, hace 9 años, y que la legislación nipona le obliga a pasar una pensión cada mes pero no le da ningún derecho. Jerome vino a Japón para ver a su hija Lily, y lleva 9 años buscándola, sin éxito. Ahora la ha encontrado, la ha reconocido en esa niña de 12 años.
Notable película de Guillaume Senez (9 meses), también coautor del guion. La historia, relativamente simple -búsqueda y encuentro de la hija-, es un ejercicio de cómo manifestar o no emociones, a través del choque cultural. Jerome, y otros occidentales como él -lo verán-, son víctimas de la legislación japonesa. Entre ellos pueden dar rienda suelta a sus emociones, lamentar su suerte o reconocer sus errores. Jerome conoce bien el país, otros no. Él explica cómo se hacen las cosas en Tokio, traduce, ayuda a evitar meteduras de pata. Para acercarse a su hija recurre a algunos trucos, lo que permite al director mostrar que en aquel país la gente también tiene su corazón, pero que lo muestran de otra manera.
Además, en esta historia no hay buenos y malos. Todos son buenos. Jerome reconoce que, en su momento, se portó mal. Su mujer no sabe que él no es un monstruo. Jerome, y otros como él, buscan a sus hijos y la redención. Una hija en Tokio recuerda en parte a Lost in Translation, también a Wasabi (Jean Renó buscando a su hija nipona en Tokio), y también a Perfect Days de Wenders. No es heredera de ninguna de ellas, pero sí refleja el atractivo del exotismo nipón en el occidental. La fascinación por lo diferente y las semejanzas a pesar de lo diversas que puedan ser las costumbres. Por encima de todo, la universalidad del corazón.
Es notable en esta realización el trabajo de Elin Kirschfink, director de fotografía. Gran parte del metraje transcurre en un taxi. El modo de marcar la distancia en ese reducido espacio es magnífico. También llama la atención el modo de presentar al occidental la sociedad nipona en la que está inmersa la historia, aunque desde una perspectiva extranjera. Y la iluminación, ya que buena parte de las escenas transcurren de noche, o en diminutos interiores. Pero, alardes aparte, la película es ante todo obra de Romain Duris, uno de los actores franceses más interesantes del momento, con un personaje muy matizado. La elección de Mei Cirnee-Masuki, en el papel de su hija, es todo un acierto.
Sinopsis:
Todos los días, Jay conduce su taxi por Tokio en busca de su hija, Lily. Separado desde hace nueve años, nunca ha podido conseguir su custodia. Justo cuando ha perdido la esperanza de volver a verla y está a punto de regresar a Francia, Lily sube a su taxi... pero no le reconoce.
**** Atención: 98minutos de duración **** 1 hora y 38 minutos...
** Calificación por edades: No R.men 12 años **
2024. Festival de Sevilla: Nominada a Giraldillo de Oro- Mejor película.
Funciones
Miércoles 29 - 19,30 h. y 21,20 h. (V.O.S.E)
Jueves 30 - 17,00 h. (V.O.S.E) y 21,15 h.
Viernes 1 - 17,00 h. y 21,40 h. (V.O.S.E)
Sábado 2 - no hay función
Domingo 3 - 19,30 h. h. y 21,20 h.
*(V.O.S.E) es versión original en francés con subtítulos en español.
La critica ha dicho:
"Un delicado drama con una interpretación de Romain Duris llena de matices" Catherine Bray: Variety
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"Un filme delicado y conmovedor. De sobriedad narrativa ejemplar. (...) un drama sólido y de mínimos detalles. Que apenas alza la voz. (...) Puntuación: ★★★★ (sobre 5)" Salvador Llopart: Diario La Vanguardia
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"Estupendos Romain Duris y Judith Chemla en esta película elegante (...) y sobria, sin excesos melodramáticos (...) que (...) logra emocionar, muy en la línea de (...) 'Nuestras pequeñas batallas' (...) Puntuación: ★★★½ (sobre 5)" Philipp Engel: Cinemanía
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"Con una intensa interpretación de Romain Duris (...) esta historia discreta, cuidadosamente elaborada y envolvente es también un drama sobre la inmigración desde una perspectiva occidental" Jonathan Holland: Screendaily
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"Una cinta delicada y bien escrita (...) Lo mejor: Unos estupendos Romain Duris y Judith Chemla destrozador por el dolor (...) Puntuación: ★★★ (sobre 5)" Carmen L. Lobo: Diario La Razón
Un plan estupendo ¡! Les dejamos un tráiler